(4/06/07) Un estudio de
De acuerdo a los datos recogidos, todos los estudiantes probaron bebidas alcohólicas y esto se traduce en un medio para poder relacionarse con sus compañeros.
Pero la pregunta que se plantea la investigación es si ¿son sólo consumidores o potenciales adictos? Es
"El consumo es un modo de relacionarse y compartir, que relaja los frenos inhibitorios y facilita la aproximación. Este uso social también los lleva muchas veces a emborracharse", explicó Adriana Sismondi, antropóloga y miembro del equipo que presentó las conclusiones preliminares del estudio en el Foro de Educación y Psicología, en
Sismondi agregó que es fundamental averiguar si el ámbito universitario logra contener a aquellos que tienen problemas con el consumo o si se limita a expulsarlos.
La mayoría de los alumnos, en especial los recién ingresados, no son contenidos ni se sienten parte del ámbito académico, sensación que se invierte cuando los estudiantes logran formar un grupo de estudio favoreciendo la permanencia en la universidad.“La ingesta de alcohol en determinado momento debe pasar a segundo plano para dedicarle tiempo al estudio”, aseguró Hebe Rigotti, psicóloga y una de las autoras del trabajo.
Los alumnos afirmaron que no consumían bebidas alcohólicas al momento de estudiar o rendir exámenes. “Si pueden frenar frente al compromiso académico, no se los puede considerar adictos, y este comportamiento no tendría influencia en su paso por la universidad", concluyó Rigotti.
Por Romina Tarando.
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